La fluidez social de las mujeres modera la rigidez de los varones y de la inmigración Resposta

Sandra Fachelli
Departament de Sociología-UB i Grup de Recerca en Educació i Treball – GRET-UAB

Pedro López-Roldán
Departament de Sociología- UAB i Centre d’Estudis Sociològics sobre la Vida Quotidiana i el Treball -QUIT-UAB

“La mobilitat relativa o fluïdesa social analitza si els destins de classe estan o no determinats pels orígens socials. Bona part de la recerca per mesurar-la s’ha centrat tan sols en els homes i el resultat és de rigidesa social. L’article destaca cóm gràcies a la fluïdesa social que aporten les dones, l’estructura social espanyola també guanya en fluïdesa i també compensa la major rigidesa social que registra la població immigrada”

El objetivo de este artículo es presentar algunos resultados de investigación sobre la movilidad ocupacional intergeneracional en España. Los estudios de movilidad social se realizan desde dos puntos de vista: analizando la movilidad absoluta (los cambios en la estructura social entre padres/madres e hijos/as) y analizando la movilidad relativa (los cambios en las oportunidades de acceso a una posición social).

Análisis de la movilidad social según el género y el origen inmigrante

Desde los análisis de movilidad absoluta los cambios han sido muy importantes en la sociedad española en las últimas décadas, y se expresan en un incremento de las clases ocupacionales más altas como resultado del proceso de modernización de la sociedad, de la expansión de los servicios y de los niveles educativos.

Desde los análisis de movilidad relativa, que es en el que nos centramos en este texto, la preocupación es otra. Dados unos cambios absolutos, en qué medida las oportunidades de llegar a una clase social de destino dependen del origen social, y cómo estas oportunidades cambian o se mantienen constantes a lo largo del tiempo. La movilidad relativa toma en cuenta las probabilidades relativas de llegar a un destino concreto viniendo de una clase determinada. Si la sociedad es abierta se encontrarán mayores posibilidades de movimiento (fluidez), si en cambio hay mucha reproducción social y los padres influyen mucho en el destino de sus hijos entonces encontraremos mayor rigidez social (movimientos limitados y mayor reproducción social). La hipótesis de la fluidez constante se ha validado reiteradamente en los países desarrollados, entre ellos, España.

Para dar respuesta a estas cuestiones existe una línea de investigación internacional que comparte un modelo de análisis general de movilidad relativa, basado en el que propusieron Erikson y Goldthorpe (1993), y se utiliza una metodología de análisis donde se tratan matrices de transición y modelos log-lineales. En España diversos trabajos han dado cuenta de esta línea de investigación, como los de Echevarría (1999), Carabaña (1999), Salido (2001), Marqués Perales y Herrera-Usagre (2010) o Martínez Celorrio y Marín Saldo (2010, 2012).

Destacaremos seguidamente dos aspectos que hemos investigado sobre la movilidad social en España. El análisis diferenciado entre varones y mujeres (Fachelli y López-Roldán, 2015) y el efecto de la inmigración en las pautas de movilidad (Fachelli y López-Roldán, 2017). Responderemos a dos preguntas: ¿en qué medida los resultados de los análisis sobre movilidad relativa en España cambian al tomar en cuenta toda la sociedad, es decir, cuando se incluye a la población femenina tanto en origen como en destino? Y, en segundo lugar, ¿cómo afecta a la movilidad la intensa incorporación de inmigrantes que ha tenido España?

Desde la perspectiva de género conviene recordar que la comparación de la ocupación entre origen (padres) y destino (hijos) tradicionalmente se ha realizado utilizando la población masculina y consecuentemente en muchas ocasiones se ha dejado a las mujeres fuera del análisis. Por ello, una primera cuestión de interés es conocer el cambio que se produce en las conclusiones habituales de estos estudios cuando incluimos la población femenina. Una segunda cuestión es indagar sobre si existe un patrón de movilidad relativa diferenciado entre autóctonos e inmigrantes a lo largo del tiempo y si éstos últimos contribuyen a introducir mayor rigidez en el comportamiento agregado.

Con respecto a la inmigración, el proceso extraordinario y vertiginoso de incorporación de la población extranjera a nuestra sociedad ha significado la multiplicamos por cinco entre 1995 y 2010 su peso, alcanzado valores del 12% de la población total. Los efectos en términos de estratificación social son relevantes. Como destacan Requena et al. (2011) se observa que la estructuración de las clases que resulta de considerar a toda la población, nativa y extranjera, o solamente a la nativa, es notablemente diferente, provocado un ensanchamiento por la base de la estructura ocupacional que ha aumentado la distribución desigual de clases.

No existen muchos trabajos internacionales que hayan trabajado en esta perspectiva. Los trabajos de Goldthorpe et al. (1997) y de Yaish (2002) muestran cómo la inmigración conlleva un cambio en la estructura social del país de acogida con un efecto de mayor movilidad absoluta, especialmente en la segunda generación, concluyendo asimismo la constancia de la movilidad relativa. Otros estudios que analizan este fenómeno cuestionan la tesis de la asimilación (Bernardi et al., 2011).o abonan la tesis de la asimilación segmentada de la inmigración en términos de movilidad intergeneracional (Portes y Rumbaut, 2001; Aparicio y Portes, 2014).

La tesis de Chiswick (2005) plantea un mecanismo de integración social en términos de movilidad intrageneracional donde se identifica con un patrón en forma de “U”: inicialmente se daría una importante movilidad descendente e inmovilidad y asistiríamos con el tiempo a una progresiva asimilación de población inmigrada tras una etapa inicial de clara desventaja y vulnerabilidad en el mercado de trabajo que daría lugar a una movilidad descendente y una subsiguiente contramovilidad ascendente. Aysa-Lastra y Cachón-Rodríguez (2013) lo expresan en términos de movilidad segmentada. En términos de movilidad intergeneracional se trata de corroborar esta hipótesis observando si el patrón de movilidad social es rígido en las primeras cohortes y es seguido por un patrón fluido en las cohortes subsiguientes.

De esta manera las hipótesis que planteamos son que la incorporación de las mujeres tanto en origen como en destino acentúa la fluidez social y que los varones y los inmigrantes acentúan la rigidez social.

 

El análisis de los datos de movilidad

Para dar respuesta a las preguntas planteadas utilizamos como fuente de información la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del año 2011 del INE. Para analizar la primera cuestión comparamos dos modelos para así establecer la influencia de las mujeres en la sociedad: a) el “Modelo Convencional” que toma en cuenta sólo padres e hijos varones y estudia sus movimientos entre posiciones sociales; y b) el “Modelo Integral de Dominancia” donde tomamos la posición social dominante entre ambos padres ya que consideramos que el hogar es una unidad social y tanto la madre como el padre influyen de manera directa o indirecta en el destino de sus hijos e hijas. De esta manera la posición dominante es la que conformará la clase ocupacional de referencia para compararla con la posición que ha alcanzado el hijo/a.

Para abordar la segunda cuestión dividimos la muestra entre autóctonos y extranjeros, y analizamos la movilidad relativa considerando dos grupos de edad equilibrados por el número de extranjeros, así la primera cohorte es la de 1951 a 1972 y la segunda cohorte de 1973 a 1985. La muestra reducida de extranjeros justifica esta decisión, así como el hecho de no poder profundizar en la diferencia por sexo. El análisis se realiza utilizando el modelo integral de dominancia en el momento actual de su integración social.

Los resultados obtenidos

Los llamados valores de Unidiff miden si el patrón general constante de movilidad varía con mayor o menor intensidad, en particular, si las cohortes con el paso del tiempo son más rígidas (desiguales) o más fluidas (menos desiguales)

Como se observa en el Gráfico 1a tanto el modelo convencional como los varones en el modelo integral de dominancia siguen un patrón constante que muestra un comportamiento hacia la rigidez. El de las mujeres, en cambio, revela un comportamiento de mayor fluidez que obliga a modificar la visión de la sociedad española asentada en la invariancia de la movilidad. Por tanto, en términos de movilidad relativa, la mayor fluidez que experimentan las mujeres conlleva que el conjunto de la sociedad española haya seguido una senda también de mayor fluidez.

Movilidad relativa. Comparación de valores de Unidiff

(a) Movilidad Social en España (Autóctonos y Extranjeros juntos)

article41

(b) Movilidad Social en España (Autóctonos y Extranjeros separados)

 article42

Fuente: elaboración propia a partir de la ECV 2011 (INE)

Si tenemos en cuenta por separado autóctonos y extranjeros (Gráfico 1b), diferenciando varones y mujeres autóctonos/as y sin diferenciarlos entre los extranjeros, por falta de muestra, la consecuencia es que la apertura social que aportan las mujeres autóctonas se contrapone con la la mayor rigidez de la población extranjera. En conclusión, los resultados corroboran la hipótesis de que la inclusión de las mujeres en los modelos de movilidad cambia la conclusión habitual sobre que la fluidez se mantiene constante e invariante en el tiempo, pues esta es una característica de los modelos que solamente consideran a los varones. Así, España muestra una mayor fluidez de las mujeres que refleja la existencia de una nueva imagen de la realidad consecuencia del cambio vivido en nuestra sociedad, profundamente influenciado por el nuevo papel que la mujer ha ido adquiriendo en las últimas décadas.

Por otra parte, la segunda hipótesis también se constata, los extranjeros contribuyen al incremento de la rigidez social. El matiz que debemos agregar es que, dado el reducido peso en el conjunto de la sociedad, su influencia en el incremento de la rigidez es débil en el conjunto. Cabe concluir, pues, que España estaría situada en una primera etapa del proceso de integración, esto es, en la etapa de movilidad descendente o inmovilidad de los inmigrantes. Consecuentemente en los análisis de los próximos años cabría esperar un proceso de contra-movilidad social de los inmigrantes que contribuiría a reafirmar la tesis de una relación positiva entre movilidad social y la inmigración, mostrando la existencia de un mecanismo por el cual los extranjeros entrarían por la parte inferior de la jerarquía ocupacional pero sus descendientes tenderían a equipararse con la población autóctona.

Bibliografia

Aparicio, R., Portes, A. (2014). Crecer en España. La integración de los hijos inmigrantes. Barcelona: Obra Social “la Caixa”.

Aysa-Lastra, M., Cachón, L. (2013). Movilidad ocupacional segmentada: el caso de los inmigrantes no comunitarios en España. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 144, octubre-diciembre, 23-47.

Bernardi, F.; Garrido, L., Miyar, M. (2011). The recent fast upsurge of immigrants in Spain and their employment patterns and occupational attainment. International Migration, 49 (1), 148-187.

Carabaña, J. (1999). Dos estudios sobre movilidad intergeneracional. Madrid: Fundación Argentaria-Visor.

Chiswick, B. C., Lee, Y. L., Miller, P. W. (2005). A longitudinal analysis of Immigrant Occupational Mobility: A test of the Immigrant Assimilation Hypothesis. The International Migration Review, 39 (2), 332-353.

Echevarría, Javier (1999). La movilidad social en España. San Sebastián de los Reyes: Istmo.

Fachelli, S.; López-Roldán, P. (2015). ¿Somos más móviles incluyendo a la mitad invisible? Análisis de la movilidad social intergeneracional en España en 2011. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 150, abril-junio, 41-70.

Fachelli, S.; López-Roldán, P. (2017). El efecto de la inmigración en la movilidad social intergeneracional en España. Revista Española de Sociología. En prensa.

Goldthorpe, J. H., Yaish, M., Kraus, V. (1997). Class mobility in Israeli Society: a comparative perspective. Research in Social Stratification and Mobility, 15, 3-27.

Marqués Perales, Ildefonso y Herrera-Usagre, Manuel (2010). ¿Somos más móviles? Nuevas evidencias sobre la movilidad intergeneracional de clase en España en la segunda mitad del siglo XX. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 131, 43-73.

Martínez Celorrio, Xavier y Marín Saldo, Antoni (2010). Educació i mobilitat social a Catalunya. Barcelona: Fundació Jaume Bofill.

Martínez Celorrio, X., Marín Saldo, A. (2012). Educación y movilidad social en España. En: Centro de Estudios del Cambio Social. Informe España 2012. Madrid: Fundación Encuentro.

Portes, A., Rumbaut, R. G. (2001). Legacies: the story of the immigrant second generation. Berkeley: University of California Press.

Requena, M., Radl, J., Salazar, L. (2011). Estratificación y clases sociales. En Centro de Estudios del Cambio Social. Informe España 2011. Una interpretación de su realidad social. Madrid: Fundación Encuentro.

Salido, O. (2001). La movilidad ocupacional de las mujeres en España. Por una sociología de la movilidad femenina. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas-Siglo XXI.

Yaish, M. (2002). The Consequences of Immigration for Social Mobility: The Experience of Israel. European Sociological Review, 18 (4), 449-471.

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